Hace 19 años que somos "El Diario de los Artiguenses"

"Un Diario abierto a la Opinión pública" AFILIADO A O.P.I.

Diario "LA NOTICIA"

Ene - ce

 

 

Charlas de sobremesa-607



Del discurso de Mujica al analfabetismo funcional

¡Pavada de título!, como diría el “vulgo”, esto si que daría para un libro
Asistiendo por la TV, días pasados a la entrevista al excelente profesor de Idioma Español, Humberto Pintos, este lego en el idioma de Cervantes, e improvisado redactor de artículos más o menos digeribles, ha llegado a una conclusión.
En esta época en que vivimos, el problema de la falta de coherencia cuando se habla, y las malas redacciones cuando se escribe. tienen un origen común, son muy variadas las razones, y la carencia de una o más condiciones exigidas de quien habla, o de quien redacta, pueden ser resumidas de la siguiente forma.
Sin información ni conocimiento no se puede escribir, y menos argumentar, sobre algo que no se conoce.
Por eso, se suple esa necesidad leyendo revistas, diarios, libros, escuchando conferencias, charlando con el amigo o el vecino, oyendo noticiarios o reflexionando, o como en mi caso, agarrando la viola e intentando sacarle notas que no se hagan “torturantes” para los ocasionales y desprevenidos oyentes.
Aclaro que es una excelente forma de mantener las neuronas atentas, elevando la capacidad de pensar. Alguien ha sostenido que la persona que no sabe algo de música, no es un ser completo
Y demás esta decir, que, cuando aseguraba en artículos anteriores, que encuestas extraoficiales daban como de un 60% el porcentaje de analfabetos funcionales en el País, escuchando a Pintos me doy cuenta que ese número no debe andar muy lejos de la realidad.
Y como titulé mi entrega de hoy, políticamente ¿Quién más le llega a esa gran masa de gente que por diferentes motivos se ha quedado estancada en apenas saber leer y escribir, y no tiene acceso a la comprensión de los grandes temas que atañen a una Nación?
Pues el que se hace entender con el mismo idioma del peón rural, del albañil, del entregador de verduras, del chacarero, del desocupado y de tantas profesiones de las dichas menores que abarcan el trabajo uruguayo.
Y no digo esto como, entiéndase, menosprecio por el vocabulario del Sr. Senador Mujica, al que lo tengo por muy inteligente, y al que debo respetar por haber sido elegido en democracia, con la mayor masa de adherentes en el País y con “kilómetros de mostrador” y una gran “cancha” dentro de la política, y por lo cual no opinaré sobre sus ideas por miedo a extenderme demasiado, sino para buscar un parangón entre este y algunos de nuestros conocidos tribunos actuales, y de antaño.
Los de mi partido deben de reconocerlo. Salvo excepciones, se acabó la época del traje bien cortado, la corbata, los zapatos importados, la reverencia respetuosa frente a una dama, las charlas en el café hasta altas horas, el reto a duelo para salvar el honor. Hoy los “tilingos” exhiben botellas de cerveza, semidesnudos por las calles, no hay respeto por nada, se baila el himno nacional y la bandera es un trapo, el que no afana, como dice el tango,” es un gil”, te matan por dos pesos, la autoridad y la justicia en muchos aspectos, brilla por su ausencia, y casi todo el mundo “tira manotazos” de ahogado para salvarse.
Hoy el ¡ta!..., o “no me llevan ni por el forro…o “si hay atraso cambiario, me voy a la m…, “es lo que hay” “el mundo es de los vivos” claro, que, también de las filas tradicionales se han valido de la falta de información de la gente, por siglos, y tantas expresiones que, para los que escuchábamos a Ferreira Aldunate, don Héctor Paysse Reyes, Martín Etchegoyen, el mismo Vivian Trías, Don Carlos Quijano de los antiguos, de los actuales, la erudición, aunque no comparta sus ideas, de un Carlos María Sanguinetti, el mismo Luis A. Lacalle, la justeza del Presidente Vazques para decir, aunque utilice su rango de Presidente para hacer política, como todos lo han hecho cuando están en esa posición, me chocan, y, aclaro, no dejo de reconocerle éxito al hacerse entender por la mayoría. Pero estamos en Uruguay, un País aun buscando su destino. Reconozcamos que no todos deben tener el máximo de cultura y educación. Esto se ha logrado en países muy adelantados socialmente, y donde se destina la mayor parte de sus rentas generales a la educación y la salud, y donde todos trabajan de alguna forma. Hablemos de Finlandia o Dinamarca
Y alguien tiene que hacer el trabajo sucio o pesado
Tampoco es privativo de Uruguay. Un conocido cantor gaucho brasileño, manifiesta que no “puede ser más grueso por falta de espacio” para captarse la simpatía de la gente mas humilde, sin embargo tiene el título de abogado y filósofo. La plata del mundo y varias estancias. Y como todo, la capacidad de pensar, el acto de hablar o escribir exige concentración antes, durante y después , sobre la evaluación de lo que se escribió o habló
Y claro que existe un océano de diferencias si no se tiene el dominio necesario del texto en producción, si las ideas son vulgares o groseras, llevando a darle un tono totalmente distinto del que se quiso dar.
Los errores gramaticales, de síntesis, la regencia y concordancia, requisitos indispensables a superar para lograr el desarrollo de nuestra capacidad de pensar, blandiendo la práctica de la lectura, escribiendo lo más que se pueda, capacitándonos con voluntad y perseverancia, un buen vocabulario para el respeto que por fuerza deben tener los grandes logros destinados a arribar a una vida mejor
Todos debemos condicionarnos a un vocabulario básico. Para quien pretenda hablar o escribir medianamente bien es condición indispensable.
Y más una vez, como lo afirmaba el Profesor Pintos, la lectura y la constante elaboración de textos, es el mejor camino
Y que, por fuerza también, podamos distinguir “la paja del trigo”
Pero reconozco que estamos en otra época, y el que pierde el tren, se queda en el andén.
Proseguirá con la cigarra y la hormiga

Ene-ce

 

 

 

 

Vanidades

Varios amigos, y hasta alguien encargado de ediciones, me han sugerido que pase a un formato de libro una selección de las crónicas aquí vertidas semanalmente. Y ya son varios años en los que, letras mediante, he torturado gente, o, por suerte, la mayoría se encuentra conforme con estos mal llamados artículos.
Pueda ser que mas adelante lo haga, pero ciertamente, salvo alguna vez en que me he encontrado con un tema “redondo”, nunca lo he pensado seriamente
¿Y quién no tiene vanidad, poca o mucha? Soy humano, y como tal propenso a esa conducta, como lo deben ser los escribas de todos los calibres
Debo confesar que mi autocrítica, o llámese timidez, o miedo de errar en las conjugaciones, o el terror al ridículo me mantienen a raya.
Me gusta escribir, hace años que lo hago. Primero para ganarme el “puchero”, luego por puro placer, y, ciertamente, cuando se tratan de temas sociales o políticos, lo hago casi por obligación, sin gustarme el resultado final, generalmente enfocando a núcleos de gentes, o personas ajenas al sentimiento del “buen vecino”, de la virtud, humildad o solidaridad.
Al fin estamos viviendo una época en la que el que “grita más fuerte”, o “ventajea” a sus conciudadanos, siempre se lleva la parte del león.
Además, ¿quién estaría dispuesto a comprar un libro en el que se repite lo que he dicho en mis crónicas? Claro que, y por ahí otra vez está presente la vanidad, tendría que concurrir a conferencias, firmar autógrafos, firmar los libros, viajar, y quizás, como J.K Rowling, la autora de Harry Potter, en su inicio tan pobre que no tenía ni mesa para escribir, y hoy es dueña de millones de libras, llevó a la lectura obsesiva a millones de preadolescentes, manteniéndolos absortos con sus “libracos” de 600 páginas.
Confieso aprehensivo que apenas vi. la primer película
O soñar con el Nóbel de Literatura (y el premio en U$S) aun siendo un “don nadie”, o acaso ¿alguien conocía a Rigoberta Menchu hasta que fue premiada con el Nóbel?
Y lo que es peor, no tengo datos del grado o porcentaje de compradores de libros acá en Uruguay, donde existen tantas oficinas dedicadas a estadísticas, no se sabe cuantos leen regularmente y cuantos no han abierto un libro en años, a no ser para ver que números de la quiniela están más atrasados.
La escasez de lectura lo pueden observar quienes, por ejemplo, circulando desde la Agraria hasta el Puente de la Concordia, ante toda esa ciudadanía sentada en las veredas de sus casas, ¿cuántos están con un libro en la mano? Se me ocurre que, que si las casas comerciales que pueden hacerlo establecieran un régimen de premios a las veredas con más gente leyendo, seguro que habría en Artigas una especie de “revolución educacional”
Claro que ya lo he mencionado. Existe una especie de catástrofe educacional. Tampoco existen estadísticas al respecto
Como no existen hábitos de lectura, tampoco existe comprensión, o si puede decirse, observar la psicología de quien escribió, y porqué, quiere decir que quienes han concurrido hasta el cuarto año liceal han adquirido apenas una alfabetización rudimentaria. Son los llamados analfabetos funcionales. Aclaro. Significa que tienen grandes dificultades para la comprensión de textos largos, consecuentemente tienen problemas cuando deben efectuar una opción, o para la expresión de ideas o pensamientos.
O dicho de otro modo, un pueblo que no puede comprender lo que está leyendo, por supuesto que tampoco puede expresar con palabras, y de manera coherente, sus pensamientos.
Y lógico que cada cuatro años se repita lo mismo: El voto “al grito” por cierto no siempre va al candidato más apto.
Todos los días oímos quejas: ¡Qué “tarro” tuvo fulano, entrando a trabajar en esa empresa, ganando un “fangote” de dinero!
Quizá no sepan que el “fulano” pasó noches y noches mejorando su educación y cultura, cultivándose para hacerse acreedor a una mejoría en la vida.
Y lo observamos en nuestro cotidiano, o lo oímos de las radios o la TV, donde pseudos líderes se expresan diciendo: “No ha abrido la puerta”, en vez de “abierto”, por supuesto, quedamos espantados. Cuando no logramos decir lo que pensamos, todo aquello que pudiéramos mejorar, como personas, en sentido de barrios, de núcleos humanos, de sociedades o mismo de familia, jamás será hecho, o nunca llegará al éxito.
Y sostengo que la vanidad de saber, sin querer tirárselo a “la cara” a quienes no han podido, o no han querido, es y puede ser una vanidad “sana”
La cantó Jorge Cafrune: La vanidad es yuyo malo/ que envenena toda huerta/es preciso estar alerta/manejando el azadón/más no falta aquel varón/que la riega hasta en su puerta.

 

 

Nota siete //// Por ene ce
Con muchas inquietudes en mente, entre ellas la Declaración Universal de los Derechos de Niños y adolescentes , asistí al desarrollo de nuestros carnavales artiguenses, una belleza por donde se mire, con tantas voluntades entregadas a los menesteres del Rey Momo, una verdadera fiesta. Salvo, lo que tristemente pude observar, entre otros, en cuanto a la ingesta de alcohol por parte de niños y adolescentes de corta edad, deambulando aquí y allá con sendos vasos cerveza, portándolos como un distintivo de identidad, en contra, opino, de su desarrollo y salud mental.
Según declaraciones del INAU, existe toda una red de preservación y cuidado de esos ciudadanos de corta edad, pero ¿dónde estaban?
Según tengo entendido, toda venta de de productos que puedan causar dependencia física o síquica a menores de edad, está prohibida.
Alcohol ¿se puede? Vicios funestos y drogas; ¿Se puede?
Considero natural que en nuestro país caigamos en discusiones sobre la real incidencia de esos productos, manejando términos técnicos, como el de la falta de personal en los Entes, el negocio lógico de los comerciantes que han abonado importantes sumas por los espacios, y no pueden perder plata, e infelizmente las cosas se van dando impunemente, cada uno de los interesados empujando la responsabilidad para los otros.
Millones son gastados en propaganda, en utilería, en compra de bebidas, en personal, etc., y ¿quién va a pagar esa cuenta? Y para un departamento que infelizmente no cuenta con industrias o negocios estables que puedan solventar una vida digna a la mayoría de la población, la oportunidad del carnaval es aprovechada a mansalva.
Desde estos espacios he tenido siempre esta inquietud, también lo es de los sistemas educativos que trabajan en el tema de concienciar y mostrar los males que esto provoca en la formación síquica y moral de estos imberbes ciudadanos que están en plena edad de crecimiento y desarrollo de su carácter y personalidad. Y aun así, los vemos circulando, enarbolando sus bebidas alcohólicas, casi que de la misma forma que en mi época de adolescente enarbolábamos una pelota hecha con medias, o un aro empujado mediante un arco de alambre, o una cachila compuesta de una lata de arvejas y algunas maderas, las matinees de los cines, la mancha y las muñecas para las niñas, cuando hoy las vemos en igualdad con los varones, tiradas en las veredas, “chupando su cerveza” y fumando como murciélagos, y ni soñábamos con alcohol o drogas.
Y vuelvo a una crónica pasada: ¿Se encargará el Estado del mantenimiento de ciudadanos, que, a causa de la ingesta de drogas y alcohol, en su niñez, lleguen a su madurez como idiotas o estúpidos? Es para pensarlo
Y lo digo con sinceridad, estos hechos, como muchos otros que pasan por nuestros ojos, nos consideramos bien intencionados, aunque seamos como voceros en el desierto, donde nadie escucha ni toma parte cuando se pregona ética y justicia
¿Dónde están los que son responsables en fiscalizar, concienciar y castigar a los infractores que insisten en hacer la “vista gorda” en la venta de alcohol y decir que no se puede vender a menores de edad?
Tuvimos la visita del Sr. Ministro de Turismo, que vino a ver nuestro Carnaval. Y esa ilustre visita me hace recordar una costumbre de la edad media, cuando en el Coliseo romano los gladiadores se trababan en lucha por el honor o la supremacía, y cuanto más muriesen más eran populares los gobernantes de la época, los emperadores o reyes, por haber proporcionado a sus súbitos aquellos juegos (carnaval) de insuperable placer visual.
Y desde siempre, no importa los resultadas sino el lucro inmediato, el sadismo humano es tan fuerte, que se inventaban luchas entre gallos, entre perros, hasta entre canarios y otros animales como diversión y donde se apostaban gruesas sumas de dinero y los ingresos para los espectáculos eran por demás “salados”
Aun sabiendo que el Sr. Ministro, por nuestra humilde condición, no se molestará en leer estas líneas, nos gustaría saber su opinión al respecto. Lo del título.

 

 

 

Empezando todo de nuevo…

 En la vida existen tres certezas:

         La  de que debemos comenzar, la que debemos continuar, y la certeza de que podemos ser interrumpidos en cualquier momento.

Fernando Sabino

 Ganas tuve de hacer un alto, dejar este espacio a otras opiniones debido al intenso calor que me agobia, la verdad parecemos estar plastificados, como se nos pega la ropa, aun no haciendo absolutamente nada.

E ingresar a ese cúmulo de ciudadanos artiguenses, que según la ironía o mordacidad salteñas (¿será que allá no se sientan en las veredas?) cuando dicen que el deporte más practicado en Artigas lo es sentarse en las veredas a mirar (o criticar) a quien pasa.

Pero el genio pudo más. O la ingerencia del Director cuando pregunta; ¿No me vas a mandar nada hoy?

Pero el calor también puede mover neuronas, y al parecer estas se encuentran mas ágiles y activas ante estos 40 grados escaldan tes. Para felicidad de vendedores e instaladores de aire acondicionado.

Dimos vuelta el almanaque. Las previsiones que nos hacemos son variadas y abundantes. Adivinanzas, profecías. Se dice que nuestro futuro se encuentra en manos de Dios, pero esto no nos impide darle una mano, al menos ocasionalmente e interpretar o interpretarnos tratando de dar vuelta el porvenir, o al menos saber que nos reserva.

Y por ahí aparecen los profetas y adivinos con sus variados adminículos: Bola de cristal, cartas, tarot, lectura de manos, horóscopos.

Lo extraordinario es que a veces aciertan de lleno. Lógico que profecías y adivinaciones también dependen en mucho de la “viveza” del adivino. O de su experiencia de vida.

Existe una vieja leyenda que dice que José interpretó de un sueño del Faraón en Egipto.

El soberano soñó que siete vacas flacas se devoraban a siete vacas gordas.

Las siete vacas gordas corresponderían a siete años de cosechas abundantes, al cabo de los sobrevendrían siete años de miseria, o de “vacas flacas”. Por lo tanto sería prudente guardar comida para el período de vacas flacas

Al cumplir el Faraón con la propuesta de José y haber acertado de lleno en la previsión, se evitó que los egipcios pasaran hambre, pasando José a ser nombrado ministro con todas las mordomías del cargo.

Y me asalta una pregunta: ¿Nuestro ministro  “Pepe” Mujica será tan sabio como para que lo pasemos bien, o nos esperan siete años de “vacas flacas”?

Es bueno que nuestro ministro José sepa que estas previsiones no son tan difíciles de hacer. Ya lo sabía mi padre, hombre de campo y de intelecto enfocado  sólo para las tareas rurales.

En la naturaleza las cosas ocurren por ciclos. Seca, como la que estamos soportando, lluvias abundantes, ganado gordo, ganado flaco, cosechas buenas o malas. El antiguo José lo sabía y también el Faraón, lo que se tradujo en los aciertos logrados.

El futuro a Dios pertenece, pero también a nosotros si estamos insuflados de fe. Depende de nuestra historia personal, de nuestra “garra” o voluntad, de lo mejor que nos inculcaron nuestros antepasados, y cuando soñamos, está comprobado que los sueños son extremadamente reveladores de nuestros conflictos personales, nuestra auto estima, dignidad y honestidad de procederse.

Sugiero pues enfrentar el nuevo año con optimismo, una sonrisa en la cara o una sonora carcajada si fuere posible, no hay nada peor que enfrentar lo cotidiano con un rictus de amargura en el rostro, esa misma angustia traerá más angustias, tratemos los problemas como eso, meros problemas a ser resueltos con inteligencia, pensando que cada vez nos irá mejor.

Sin prisa y sin pausa, con equilibrio y sabiduría.

 

                                                        ene-ce

 

 

Liberté, Igualité, Fraternité
La mejor cosa sobre el futuro es que
este llega un día de cada vez
Abraham Lincoln

 

Calma. No se termina el mundo.
Inusitado el clima navideño y de fin de año, algo que no recuerdo haber vivido en años anteriores, por lo menos de este lado del río, todo ese movimiento en los grandes espacios comerciales inaugurados, y también, por suerte, en los pequeños almacenes de barrio. Y otras firmas conocidas, que, se dice, también vendrán. ¿Nos va tan bien como para desarrollar esa “gastanza” toda? ¿Qué pasa?
Pero para esta despedida de año de este espacio no nos habíamos propuesto tales interrogantes.
Intentemos un pequeño balance sobre lo aquí comentado, o supuesto, o sospechado sin temor a equivocarnos, referente a los quehaceres de este pequeño paisito, metido como una cuña entre dos gigantes.
Nos metimos con la educación, a la que consideremos de baja calidad, si la comparamos con otros países del primer mundo, nada que ver con los maestros que dan todo de si. Corea del Sur destina el 30% del PIB a la enseñanza, acá el 4.5%, como si no conviniera que la gente sea educada. Con el tránsito, causante de tantas muertes, bicicletas a contramano y motos con escape abierto y falta de todo, con los políticos, con la cultura, con las diferencias entre la Capital y el interior, cuando nos tratan como a indios, con el perdón de los indios. Con la falta de solidaridad intergeneracional. Con la burocracia instalada hace siglos. Con los intereses usureros. Con lo que se puede hacer y no se hace. Con los impuestos, IRPF de por medio. Con los arrebatos juveniles copados por alcohol , cigarros y drogas, niños de entre 12 y 15 años portando sendas botellas de vino o cerveza a altas horas de la noche, a sabiendas de que el cerebro humano recién a los 22 años está completamente formado. Entonces con ese alcohol que toman a tan temprana edad, ¿no se estará forjando una generación de imbéciles crónicos, idiotas que dependerán del Estado para sobrevivir? Con nuestro paupérrimo futbol. Con el estado de las calles, por suerte hoy con arreglos. Con los vecinos inmensos que nos quieren poner la “pata encima”, con los piqueteros, con el significado de esas tres palabras enarboladas en la Revolución Francesa de 1792, como son Libertad, Igualdad, Fraternidad, con el advenimiento de los primeros procesos por corrupción y desvíos de dinero llevados adelante por ilustres representantes del imberbe FA, hoy en el Gobierno, llevado de la mano bajo el slogan: El que meta la mano en la lata, se la cortaremos.
¿Será el principio de una gran importación de manos ortopédicas? Más cuando los jerarcas de turno declaran muy sueltos de cuerpo que no tenían nada que ver con las falcatrúas, cuando firmaban documentos sin leerlos, cuando todos conocemos las leyes de administración. Contra el incierto uso del dinero del Mides, contrario a aquello tan antiguo que dice: No les des el pescado pronto, enséñales a pescar. Y muchas cosas más.
Pero al Cesar lo que es del Cesar. Todo el mundo se dio cuenta de que de “chupamedias” no tengo nada. Fraterno si, (fraternité) pero vayamos despacio. Hay que darle un buen palmoteo en la espalda a nuestro Intendente por su esfuerzo por poner la casa en orden. No pudimos atisbar merecimientos de críticas severas por hechos cometidos. Creo, merece la confianza de la ciudadanía.
¿Y cuál ha sido la mayor incongruencia de este Gobierno?
Opino que el Presidente Vázquez, de grandes aciertos, conjuntamente con su equipo, han sido los mejores aliados de aquel sistema que tanto criticaron: El capitalismo. O estamos todos locos, o la mayor fuerza política, de cuño netamente marxista, lo sea el MPP, el partido del Ministro Mujica, sea como un “corso a contramano” Como no pasó con los gobiernos blanqui-colorados, el capitalismo nunca ha gozado de tan buena salud. Pero el capitalismo necesita de mercados desesperadamente, y aquí no tenemos mercado interno, por lo tanto debemos buscar mercados en el exterior, ser muy competitivos y apostando a la calidad de nuestra mercadería, entonces abrirnos camino con las armas que poseemos.
La cultura y la inteligencia. Y sin presupuestos sanos para la educación, no será posible. ¿Cómo salieron países que fueron miserables, y hoy dan las cartas, como Irlanda, China, Corea, Malasia, por nombrar a algunos?
Formando ingenieros de a miles, en todo el espectro de las profesiones hoy en gran desarrollo y con un futuro inmenso. China es pais comunista, de gobierno único, hoy considerado una potencia, con un gran ingreso per.cápita y pronosticado con ingresos superiores a los norteamericanos para el año 2015, con un capitalismo a ultranza. Es muy fuerte. Siempre se supo que el capitalismo, para rabia de los “ultras”, por lo menos por ahora, es el mejor sistema que el hombre descubrió en materia de eficiencia, y es compatible con la libertad (liberté) individual. Y ser hincha de la derecha o izquierda, hoy me parece una guarangada.
Y para ser más exacto, describo la tercera pata, Igualdad. (igualité)
El Gobierno sabe que, para que la igualdad sea efectiva, todos deben partir de la base con iguales posibilidades.
¿Y cómo? Si el capitalismo es una carrera, quienes estén mejor dispuestos económicamente, educada y culturalmente, tendrán las mayores ventajas para llegar a la meta. Pienso, como Descartes, que la verdadera moral del capitalismo, denominado salvaje, es justamente darle la mismas posibilidades a todos, hoy casi imposible, o para ir “haciendo boca” tirarle esas migajas a la gente y seguir apostando al voto cautivo para perpetuarse en el poder, y cruzarse en los pasillos palaciegos, diciéndose a los oídos, en voz baja y haciendo pantalla con la mano: ¡viva el capitalismo!
Que tengan un feliz año 2008

 

 

 

 

 

El mundo sin fronteras

Mi experiencia con Bancos me proporcionó
una enorme fe en la creatividad de los seres
humanos
Muhammad Yunus (Llamado el banquero de
los pobres, Premio Nóbel de la Paz)


Desde que el mundo es mundo, el hombre ha observado a su alrededor para ver como se vive acá o allá. No importa la escala social en que se viva, ni los conocimientos o inteligencia de cada cual. No seré la excepción, y a veces me topo con enormes sorpresas .
Viajando por la Encarta, hago escala en un País asiático conocido por las marcas de vehículos y electrodomésticos que saturan nuestras calles e inundan nuestros hogares. Corea del Sur. País con apenas 99.000 Klms. cuadrados, la mitad de nuestro Uruguay, emancipado de Japòn en 1948,
donde viven y trabajan 50.000.000 de individuos, con un ingreso mensual “per cápita” promedio de ¡asómbrese! U$S 1.000, cuando a principios del siglo veinte vivían en la peor de las miserias.
Me da un promedio de 500 habitantes por klm. cuadrado mientras acá somos apenas unos 70 y andamos a los ponchazos para conseguir algún beneficio. Véase los U$S 2.000.000. para el Teatro el Galpón, que no sabe como gastarlos, o los 14.000.000 para el Solís. Los impuestos también los pagamos acá en Artigas, son millones en IVAS y demás que engrosan las culturas montevideanas. Pregunto: El Auditorio es Municipal, lo se, pero ¿no sobrarán algunos dolarcitos para ponerlo en orden y hacerlo funcionar como los de los teatros montevideanos, de fondos del Estado? Claro, cultura equivale a inteligencia y conocimientos, no podemos creer, que el actual gobierno no quiera la cultura y la educación en TODO el territorio nacional. Cada vez me convenzo más de que del Santa Lucía para allá es otro País. Disculpen, pero me desvié del tema. Corea del Sur tiene casi un millón de ingenieros, todos ocupados , y aun se forman de a miles en las mejores universidades del mundo, y la desocupación es casi de cero.
¿Cuál es nuestra diferencia, además del color de la piel? Pregunto.
Hace tiempo que se fueron las épocas del “mundo libre” y el “mundo comunista” Con el fin de la denominada “guerra fría” desaparecen las fronteras ideológicas y nos vemos inmersos en una gran geografía de fronteras económicas. Y que son visibles aun en nuestra pequeña ciudad de Artigas, ahora con la inauguración de un gran centro comercial. Estas fronteras separan barrios, dividen calles, son fluidas y cambiantes.
Al cabo del día, los que circulamos por Artigas, podemos cruzar por un barrio suizo, un condominio holandes, un barrio pobre de Bolivia, toparnos con un espécimen habitante de una favela, a contramano en moto, con el escape abierto y blandiendo botellas de cerveza, atentando contra su vida y la de los demás. Y al llegar a una calle de tierra, un enorme pozo nos imposibilita, y pronto: estamos en Haití, el País más pobre de Latinoamérica. Estamos en Alemania cuando viajamos por la carretera a Punta del Este, se puede ir a 300 km.h. Llegamos a Somalia viajando por ruta 3 a Bella Unión. A 70 Klm.H o sólo quedarán pedazos de auto. Se que no es de ahora. Es de siempre. Son las fronteras económicas. Es tierra de nadie. Con la plata que se gastaron, daría para hacer dos veces el tramo de ruta 3. Es la protección de perímetros definidos, siempre defendidos con la misma frase: el fin justifica las barbaridades.
El Presidente Vázquez fue electo en nombre de la lucha contra la corrupción generalizada con que, supuestamente, los partidos tradicionales malgastaban los dineros de todos. Pero si nunca tuvimos guerras, no hay terremotos, inundaciones, nuestro suelo es especial, la topografía es suave en todo el territorio nacional, entonces: ¿Qué es lo nos estanca de tal forma? Cuando te leo me hacés pensar, me decía una buena amiga días pasados. Entonces, que piensen todos. Esto convence de que ya no existen ya partidos políticos del tipo blancos-colorados. Con excepción de lo visto en Chile, por la mayor parte de Latinoamérica toda sólo existen aglomeraciones humanas en busca de poder.
Los electores se abalanzan sobre las “menudencias” que les prometen y no por convicciones o ideas de mundo, y así basta agarrar el bastón de mando para no largarlo jamás.
Las reelecciones tienen un barniz de democracia, véase lo pasado en Argentina, con la elección de su esposa, al saber que le sería imposible ganar el Presidente Kirchner, de presentarse. Esto demuestra la fragilidad de nuestras democracias.
El “NO” rotundo a las pretensiones de perpetuarse en el poder de Chávez en Venezuela es otro atisbo de justicia. El tiranuelo boquirroto, que no puede estar con la boca cerrada, se cree el ombligo del mundo, sólo porque lo acompaña ese mar de dólares, producto del petróleo, riqueza de vías de extinción.
Puedo convencerme entonces que ser políticamente correcto es hablar incansablemente sobre pobreza, razas, exclusiones, conciencia o compasión sólo para no parecer insensible. Pero de la palabra al hecho, hay un gran trecho. Que lo digan las Somalias, Kenias, Bolivias, Haitis, y tantos otros que es imposible nombrar.
UNA RAFAGA DE
AIRE FRESCO……
Con gran brillo ha culminado el año de Tango, Milonga y Flamenco que se desarrolla en el Club Deportivo Artigas, con la maestría los excelentes profesionales Marcela Cavalo, Clarita Morales, Francisco y Mónica.
La Institución deportiva de más incidencia en nuestro medio hace grandes esfuerzos económicos para lograr la participación de estos profesionales, que, conjuntamente con la apoyo de los padres y alumnos, hacen, año a año, del culto a la danza rioplatense y española, una de las más excelsas formas de aprimoramiento del espíritu, preparándose para los obstáculos que la vida depara, en forma sana, alegre y optimista.
No podemos dejar de destacar el alto grado de bonomía y buenas costumbres que condicionan a los cultores de las diferentes formas de danzas, al cultivar su cuerpo y alma lejos del alcohol, drogas o cigarros que hacen actualmente que muchos padres vivan momentos de pesadumbre, cuando no saben donde están sus hijos, con quienes andan, y a que se dedican.
Roguemos pues que esta actividad siga adelante, para el bien de aquellos que quieren lo mejor para sus hijos.
Felicitaciones a todos.
ene ce

 

 

 

 

 

 

Si Dios está en todas partes………

Si quieres vivir en paz, oye, ve y calla
Proverbio curdo


……..también está dentro tuyo. Cuando el otro día, un motociclista adolescente se me adelanta en una bocacalle muy transitada, seguro que tendría su “Dios aparte” Considero que manejo medianamente bien. Primordial en las bocacalles cuando uno debe girar a la izquierda, extremar la observación a través del espejo retrovisor, por si viene alguien, generalmente motos a toda velocidad, desconociendo totalmente que no se debe adelantar en una bocacalle. O si lo saben, ni bola dan. Seguro que ese muchacho, casi niño, de no frenar bruscamente al verlo venir a más de 100 por hora, seguro habría ido a parar encima de la nueva automotora ubicada en Lecueder y Garibaldi. Supongo que ya cadáver. Casos como este ocurren de a cientos por día.
Convengamos que el tránsito está apocalíptico. Pero no les cargaré las tintas a los responsables por nuestra Ciudad, en todos lados ocurre lo mismo, hago una salvedad con la ciudad de Salto, donde aparentemente, lo pude observar cuando anduve allá, el tránsito es ordenado, por lo visto sólo por el buen criterio de sus habitantes.
Y andar, ya sea a pie, bicicleta, moto o auto, nuestro tránsito está absolutamente irritante. Por no aplicar otro término.
Pareciera que hay más autos motos y bicicletas que habitantes. Pase UD. por ejemplo, por el Liceo 2, o 3, y verá una interminable fila tanto de motos como de bicicletas.
Las concesionarias están haciendo el negocio “de la China”, y nos alegramos por ellos, pero las casas comunes, sin garajes, están teniendo problemas para guardar tantos vehículos.
Al paso que va, las Intendencias tendrán que proyectar alguna forma de cobro de peajes, o comenzar por cobrarles a los ciclistas, los que más abusan de las calles y veredas, sabida es su disposición por andar de “cualquier manera”, con riesgo de vida para ellos y para quienes los tienen que soportar.
Las estadísticas lo comprueban. El tránsito ya mata más que el cáncer y las enfermedades del corazón. ¿Imbecilidad del hombre? ¿Ganas de suicidarse?
Drogas y alcohol parecen haber pasado e un segundo plano.
En el futuro habrá que habilitar vías de tránsito para ciclistas y motociclistas, apartándolos de los automovilistas, a efectos de un tránsito más fluido y seguro.
Ya existen ciudades en que se utiliza el sistema de tránsito por placas terminadas en par o impar. Un día si y otro no. Pero hecha la ley, hecha la trampa. Ya hay familias de alto poder adquisitivo que tienen un auto con placas par y otro con placas impar.
Los que peinan canas, ¿recuerdan cuando el hijo se recibía, le regalaban una lapicera de la marca Parker? Lo mejor que había para escribir
Hoy es diferente. El regalo es un “cero kilómetro”. El segundo, porque el primero era usado y fue regalado cuando cumplió la mayoría de edad.
Decía mi padre, en aquellos años idos: Cuando te casas, es muy fácil comprar la olla, la sartén y los platos. El problema surge cuando tienes que llenar la olla todos los días.
Lo mismo digo del auto. Comprarlo parece fácil. Pero póngale la nafta, páguele la patente, manténgalo en regla, pierda tiempo andando en él, y verá lo que le cuesta.
No se si veré el día en que, como se hace comúnmente en el Puente de la Concordia, haya gente en las avenidas pidiendo plata para poner nafta. Que nadie es de fierro.
Lo del título.

ene-ce

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Dichos

Tempestad en el mar, gaviotas en tierra

Todo el mundo extiende la pierna hasta donde da la cobija.

Bobo es el perro que rechaza el hueso que le dan

Todo en la vida es pasajero, menos el cobrador y el limpiador de parabrisas

Un amigo falso es un enemigo secreto

Pasión-
El niño de ocho años, Juancito, se encuentra con la vecina en el elevador.
Estoy enamorado tuyo. ¿Querés ser mi novia?
Disculpame, Juancito, pero no me gustan los niños.-
-No hay problemas. Yo se cuidarme.
 

 

 

La cuerda para ahorcarse

Ya era la segunda vez en la semana que aquella simpática abuela venía al Banco a efectuar el consabido depósito. Como de costumbre la atendí, pues no se porqué, siempre me buscaba.
-¿Cuánto trae, abuela?- Descontaba que era un depósito para su caja de ahorros, pues rara vez hacía un retiro, y su saldo acreedor podría considerarse, para aquella época, una pequeña fortuna
-Diez pesos m’ijo.- Esta semana me fue bien y entregué varios trabajos.
A pesar de sus años, la abuela todavía trabajaba como costurera, y eran varias tiendas que requerían de sus servicios.
-Todavía enhebro la aguja sin los lentes m’ijo, decía con un dejo de orgullo.
-Ese dinerito me va a servir cuando ya no pueda hacer nada, no voy a depender de una pensión, y además no quiero darles trabajo a mis hijos, que apenas pueden con sus gastos, - reflexionaba la abuela en voz alta.
Esto ocurría hace cuarenta años. Hoy nadie ahorra, salvo algunos pocos que quedan. Casi todo el mundo depende de los créditos que las instituciones financieras ofrecen hasta en las veredas.
Todos buscan un financiamiento fácil para todo aquello que la sociedad de consumo pone a disposición de todas las clases sociales, llámense autos, motos, muebles, celulares, etc., pagando caro por estas facilidades.
Pero hay algo de razón. Las sucesivas devaluaciones de los últimos tiempos impidió el ahorro tradicional, cuando la gente guardaba un dinerito por ejemplo por cinco años, al cabo de los cuales no compraba la cuarta parte de lo que hubiera comprado si no hubiese ahorrado. – La deducción es obvia.
Y según estudios de sesudos economistas, la parte de los ingresos destinada a financiamientos no debe superar el 25%, so pena de no llegar a fin de mes al tener que pagar al contado los elementos de primera necesidad, como la comida, gastos de colegios, luz, agua, impuestos, etc.
También hay quienes reciben su recibo de sueldo con cero de margen. Ahí la falta de control ha llegado a los extremos.
Según estudios recientes, los endeudados se pueden dividir en tres categorías.
El activo, que está constantemente contrayendo deudas, alegando siempre que son imprevistos.
El sobre endeudado al que no le alcanza ningún dinero, usa todas las tarjetas de créditos disponibles, y está constantemente contrayendo deudas.
Y el deudor pasivo, el que realmente tuvo un “aprieto” imprevisto.
El Clearing de Deudores ha aumentado considerablemente en los últimos años como consecuencia del mayor endeudamiento de la población, producto de la competencia desenfrenada por la posesión de bienes, sin un inteligente método para conseguir lo que se quiere.
Consideramos que el crédito puede ser elemental para toda economía, pero se ha de discernir si la cuerda que se entrega alegremente no sirve para ahorcarnos.
Luego, puedo repetir aquella célebre frase de Chabelais: Conozco gente que no tuvo cuando quería, porque no hizo cuando podía.
 

 

 

Un motivo para el fracaso

Tomé nota y lo guardé porque me pareció un excelente tema para una crónica. Terminada la Copa América, en que Uruguay logró un sacrificado cuarto lugar, en cualquier canal de TV que UD. sintonizase, los “sesudos” comentaristas deportivos buscaban explicaciones para el poco honroso lugar que consiguió Uruguay, y casi todos convergían en que la culpa toda había sido del técnico, generalmente el “cabeza de turco” cuando las cosas salen mal.
Cuando no los dirigentes, según ellos, que están ahí para viajar gratis, conocer el mundo y llenarse los bolsillos con los jugosos viáticos.
Horas y horas analizando los errores y las consecuencias, que si el puntero fulano debía jugar más abierto, que no teníamos número 9, que sólo se tiraban centro a la olla, que la defensa hacía agua, y así “por diante”
Yo, que también calcé zapatos de fútbol, y más bien me hubiera dedicado al balet, por lo escaso de mi técnica o talento, lo digo con convicción.
-¿Qué quiere que le diga?. Para mi, que soy uruguayo, y por lo tanto también técnico de fútbol, no hubo nunca una verdadera “intimidad con la pelota”
La muy taimada se divertía eludiendo los botines de los uruguayos cuando estos querían dominarla, corría suelta saltando en los lugares más inverosímiles, como ser los tobillos, la barriga, la nuca, la canilla, la cara, la rodilla, el codo etc., pero nunca en los lugares en que normalmente reposa la técnica y la práctica para jugar bien al fútbol. Nos quedamos con los recuerdos del 50 y alguna que otra Copa América.
¡Y qué querés! Dirán algunos. ¿Qué sean “Mandrakes” con el poco público que va a las canchas?
Claro que hay otras cosas. Es la época, diría. Estamos viviendo una época posmoderna, un mundo que para los sociólogos valoriza lo estético, o sea una era del placer, del consumo, de deleite y para nada de sacrificios.
O sea que, nada de aptitud, o actitud, una época de potencia y nada de estudiar para saber hacer.
Ahora hay que cuidar el cuerpo, las apariencias. Esas “piernitas” que podrían ser lastimadas sólo por “amor a la bandera” o “a la patria que los vio nacer” hoy ya no se canta ni el himno, o porque no saben la letra, o porque de lo contrario tendrían que tirar el chicle, en Europa valen millones, y la lógica es otra.
Los mas afortunados, o los “más vivos” que la supieron ver, hoy manejan portentosos Mercedes, fuman algún que otro charuto cubano, se bañan con esencias de rosas, veranean en Ibiza o Miami, portan celulares de 1.000 dólares y compran algún que otro oleo de Picasso.
Claro que mis atentos lectores estarán extrañando esta mi casual incursión por el mundo del fútbol.
Es que nos matamos por los resultados, peleamos hasta la muerte por los éxitos de Peñarol o Nacional, apasionados fanáticos que en las canchas utilizan un vocabulario que haría ruborizarse hasta a el más rudo cavernícola, sin embargo, cuando se trata de las instituciones nacionales, los grandes temas del Pais, la política, estamos desatentos, desaprensivos y tratamos todo con superficialidad.
Y claro que no juega el resultado de un partido, sino que es el destino de todos, y nos apartamos, dejando que otros actúen por nosotros, y claro, el resultado está ahí.
Ponemos el voto creyendo que lo hacemos por el mejor candidato, que concurre a nuestros pagos cada cuatro años, luego jamás seguimos la actuación de nuestros electos, no nos interesamos por las reglas del juego ni percibimos los errores, salvo alguna prensa que está atenta, somos campeones en culpar a fulano o ciclano cuando nuestros apetitos no son satisfechos, como si fuéramos ajenos e indiferentes a los grandes temas, cada cual tirando “brazas para su propio asado” como el caso reciente de los anestesistas, olvidando que estamos encuadrados dentro de las posibilidades del Pais.
Nos llenamos la boca proclamando la democracia existente, decimos que es irrevocable, mientras la “charanga” corre suelta, los electos “de por vida” acumulan sus años “atornillados” a sus bancas, siempre y cuando la propaganda de que la inflación “no existe”, sea efectiva, que está todo excelente, que los sueldos de los “de arriba” apenas alcanzan para comer.
Como en el caso del fútbol, los “jugadores” deciden en función de la propaganda que se le haga, la buena “lengua” hará que los estadios se llenen, cuando estos dicen que están preparados técnica y tácticamente para “aguantar” el partido.
Y cuando el fracaso de las medidas paliativas se palpa, entonces habrán locutores dispuestos a desviar los temas.
Así no ganaremos ni un partido más.

 

 

 

La razón práctica

Moralidad no es propiamente la doctrina de como podemos ser felices,
sino de cómo podemos tornarnos dignos de felicidad.
Immanuel Kant (de Crítica de la razón pura) (*)

Desde el primer momento, cuando nos llega (y a veces no nos llega nunca) la madurez mental necesaria y comenzamos a buscar la perfección en todos los actos de nuestro diario vivir, ya nos traiga felicidad o sufrimiento, comenzamos por ver el modo correcto de tratar a toda la humanidad, ya en nuestra propia persona o en otras personas, siempre como un fin y nunca apenas como un medio. Decía Kant Es una ética dura esta colocación del deber por encima de la belleza, de la moralidad por encima de la felicidad, pero sólo así podremos dejar de ser animales y comenzar a ser seres racionales.
Y pienso, luego existo (¿Descartes?) sin la noción del deber, ¿podremos ser verdaderamente libres? Pero toda esta dialéctica sólo llevaría a una interminable discusión sobre los temas filosóficos que gobiernan nuestros actos como ciudadanos que pretender ser libres, y sin embargo nos encontramos presos a ciertas realidades nada fáciles de cambiar en el corto plazo.

Y está claro que todos queremos encajar en algún padrón. Sólo que el padrón ideal y propagado no es fácil de alcanzar.
Estas divagaciones, a veces como un monólogo frente a familiares o amistades, me han traído más de una protesta, por lo vasto del campo filosófico que quiero transitar:
-¡Déjate de embromar con eso, y se mas práctico!
Pero convengamos que la vida actual anda por demás truculenta, y la necesaria paz de espíritu pasa muchas veces por indagar el origen de nuestras in certezas o tribulaciones.
Y por ahí he escuchado que la era digital ha superado bastamente a los análisis freudianos. Yo diría, la globalización, la informática y las comunicaciones han hecho un gran efecto. Y a esta altura de los acontecimientos no podemos darnos el lujo de ser como los iletrados de antiguamente, con todo el respeto que me merecen nuestros antepasados.
Observamos un interés creciente por el budismo, o la práctica del yoga y cada persona a su modo busca su eje interno, para un estado normal, o de relajamiento e ir al encuentro de la felicidad a través de las cosas simples.
¿Y qué es una vida denominada normal?
Todo el mundo está buscando ese estado de “normalidad”, y todos quieren encajarse en ese padrón, ideal, y que refuerce su autoestima en este breve pasaje por “el valle de lágrimas”


Y cuando transitamos esas calles o carreteras, vemos por ahí trotando hombres y mujeres, tratando de tener el físico “normal”, es decir flaco, y por ende alegre, bonito, sociable y bien sucedido en sus negocios, y cuando lo logran, aunque sólo lo logren físicamente, esperan que nos enfermemos al verlos tan diferentes.
Y claro que a veces, distraídamente “entramos en esa onda” y eso acarrea depresiones, sufrimientos y otras manifestaciones del espíritu si no logramos lo apetecido.
Sólo, y esto es un pensamiento personal, creo que esas “normativas” están fuera de lugar, sólo si fuere un imperativo médico por problemas de salud, y esos dictadores, para mi no existen más que en la imaginación de la gente.
La TV, principalmente, cuando nos presenta a esos carilindos, con un físico fantástico, y a esas “leonas” con medidas exuberantes y colas perfectas, casi exigiendo que UD. sea así o asado y ya he asistido a protestas vehementes de clientas de modistas porque la prenda que se mandó hacer no tiene nada que ver con aquella que se vio en la TV.
Sólo que la modelo en cuestión pesaba 52 kilos, y nuestra “ofendida” clienta, 97.


¿Y hasta dónde puede ir nuestra exacerbada autoestima? Pienso que no pasa por los kilos de más o de menos, por tener aquellas botas de último modelo, o ir a todas las fiestas. Muchas veces las personas que mas admiramos son seres simples y desarrollan su personalidad propia, viviendo la vida a su modo, lo “normal” para ellas es ser como son, sin aspavientos ni fórmulas patentadas, no toman para si los deseos e ilusiones de los otros. Y, a no ser por la verdadera autenticidad, que, para mi es hacer lo que me da más ganas, sin ofender a nadie, si no soy feliz de acuerdo a los padrones, por lo menos vivo satisfecho.




(*)Pido disculpas a los queridos lectores/as que llamaron
para aclararme que Kant no era escocés y tienen razón.
Pero tampoco era nacido en Alemania. Nació en Konigsberg, ciudad
de Rusia, hoy Kaliningrado en 1724, descendiente de escoceses.


 


 

Querer es Poder.... //   Por ene ce

Si, querer es poder. Pero también hay que saber. El verdadero sostén de los emprendedores que utilizan la razón como columna de su accionar.
Lo contrario del saber es la razón de la fuerza, actitud adoptada por quienes utilizan ese argumento para mantenerse en el poder. Y no se crean que la única fuerza estriba en demostraciones militares, la fuerza de la bota, los reglamentos castrenses y la lucha contra el comunismo desplegada en la última mitad del siglo veinte, con las consecuencias por todos conocidas.
La fuerza también se utiliza en democracia, diríamos la “dictadura democrática”, cuando ya pasadas las elecciones nuestros candidatos electos se dedican a hacer todo lo contrario a lo prometido en campañas políticas, favoreciéndose en lo que sea posible con tal de enquistarse en el poder. Y es claro que también muere mucha gente. Como en cualquier guerra. Desnutrición, falta de atención médica a tiempo, uso inadecuado de los medios de sobre vivencia, producto de la falta de educación, como el mal uso de alcohol, cigarros o drogas. ¿Qué haría un senador con el sueldo de un empleado rural? Y no me venga con las diferencias intelectuales, que las hay.Y las mejoras anunciadas en sueldos y jornales por el Gobierno, no alcanzan ni para que ese paisano tenga una familia. Y no lo digo yo. Está en boca de varios dilectos amigos militantes de izquierda. Pero claro, como todo, existen los bien intencionados y personas de bien que han adoptado la política como profesión..
Desde mis remotos orígenes he oído todo el tiempo una palabra que cada vez que obtengo alguna gratificación repiquetea en mi cerebro: Compartir
Y allá por los años cincuenta y pico, cuando Pedro Focco era considerado el mejor técnico en refrigeración en nuestra ciudad, tuve la suerte de trabajar con él en esa profesión, por lo cual le debo la deferencia de haberme confiado su sapiencia en el tema. Es decir, Pedro compartió conmigo lo mejor que podía dar y le estaré infinitamente agradecido. ¡El inefable “tío” Pedro! Como buen italiano, trabajador incansable y sabedor autodidacta de muchos oficios.
Pero para un inquieto, aquella muy buena habilitación práctica era insuficiente.
Quería saber más sobre la teoría. Pocas eran las posibilidades de ser Ingeniero pero gran parte de lo que me daría una Universidad, lo rebusqué leyendo. Un buen día, revisando los libros existentes en la Librería Fraternidad, regenteada por el buen Sandalio de los Santos, tropiezo con un grueso tomo titulado: Principios de Refrigeración, de autoría de uno de los más destacados especialistas a nivel mundial, el Ing. Roy J. DOSAT de Tejas, E.U, que aun poseo.
Y allí estaba todo lo que hasta el momento existía sobre refrigeración utilizada en alimentos y en el acondicionamiento del hogar. Y aun hoy no han sido superados esos principios, que son de física, y la física naturalmente es inmutable.
Por ahí seguí la tarea con un excelente apoyo científico.
-Si tenés a DOSAT, tenés todo lo que hay que saber en refrigeración- me decía el Ing. Don Haroldo Capurro, firmante del proyecto de frío para el Matadero Municipal
Dicen que la suerte no es más que la preparación que encontró la oportunidad.
Principios de los años 80, la carne, primer elemento alimenticio de los uruguayos, subía de precio en Brasil, y naturalmente despertaba el interés en su comercialización desde este lado del Cuareim, y ya había, independiente de Pedro, construido varias cámaras frías para la conservación del producto, lo que me rendía alguna platita extra.
Un día recibo una invitación para la construcción de la cámara más grande que se hubiera construido en el Departamento. Provenía de la IMA, entonces con el Gobierno de facto, debía ser proyectada para 60 toneladas a una temperatura de 0’ grados, denominado técnicamente el pre-frío. Iban a llamar a una licitación restringida y era el único artiguense que se presentaría. Estaba en los proyectos del Estado de entonces la provisión de carne enfriada para todo el Departamento y para la exportación
Los más viejos recordarán que la única cámara existente estaba localizada en el Mercado Municipal, suficiente apenas para el uso de los puestos allí instalados, con una capacidad total de unas doce reses abatidas.
El refrigerante utilizado debía ser el amoníaco, y los vecinos, alarmados porque habían ocurrido accidentes con dicho gas, me paraban por la calle: ¡Nos vas a matar a todos! me decían alarmados. Pero estos equipos existían por todos lados y no iba a pasar nada observando todos los cuidados necesarios..
Y otra vez la palabra: Compartir. Compartir lo que había aprendido, claro que con la colaboración también de otros técnicos que hicieron que la idea se consumara y en este caso no corrió lo de que “nadie es profeta en su tierra”, la obra fue terminado a satisfacción, hoy con casi 30 años de uso, y con solamente una vez de reparación completa en su compresor, sigue lo más campante poniendo a punto la carne que se produce en el Departamento, vacunos y ovinos, para que la población tenga a mano tan vital alimento, y en aquel momento se pensó que también existe la posibilidad, de que mediante la adaptación de un sistema de enfriamiento a varios grados bajo cero, que puede ser allí mismo, de abatir para la exportación, siendo el caso de que nuestro departamento, por falta del frío necesario, tenga que remitir el exceso de su producción vacuna y ovina “en pie” regateándole a la producción local, además de las fuentes de trabajo que se crearían, un valor agregado que buena falta le hace a nuestro Departamento.
Los mercados están ahí nomás, siendo que por ejemplo la cadena de supermercados más grande del mundo, la Wal-Mart, propietaria de varios frigoríficos y muchos espacios comerciales de gran porte en la zona de Rio Grande del Sur, Brasil, tiene que dirigirse a Montevideo, a comprar muchas veces la producción que va desde Artigas, esa misma carne que venderá en los principales mercados brasileros, con casi dos mil kilómetros más de transporte.
El mismo encargado de negocios de esa firma, al sugerirle la posibilidad de llevar esos cortes ovinos desde Artigas, me manifestó: Póngansen a tiro. Me ahorrarían muchos kilómetros. Ponerse a tiro quiere decir reunir las condiciones necesarias, comerciales, sanitarias y fiscales para que el negocio sea exitoso.
Amén de los exportadores que están dispuestos a enviar contenedores de frío desde Montevideo para los envíos de carne a mercados de ultramar. Tampoco poseemos capacidad de abate, no existen playas de matanza ni el personal necesario. Habrá que mejorar en mucho la ingeniería de producción y manejo, el frío necesario, diversificación de razas, creación de fuentes de alimentos no tradicionales para más ganado, tratamientos sanitarios como en los grandes centros del mundo, etc. Que gente formada y en formación que se dedicarían a “full” en tal sentido hay. Claro, habrá que vencer intereses creados, abrir mentes muy cerradas, y si no existe un verdadero “interés político”, la palabra compartir no figurará en muchos diccionarios.
Y otra vez la misma expresión. Querer es poder. Pero también hay que saber.

 

CUESTA ABAJO EN MI RODADA...  // por Ene Ce
Aquel “bate boca” fue memorable. Pero, por la lucidez y buen criterio de Doña Matilde, el caso no pasó a mayores. Mujer culta y responsable, Doña Matilde era mujer muy ponderada en el barrio, por su simpatía y don de gentes. Pero aquel día se salió de sus casillas por las aguas servidas, provenientes del pozo de Doña Fulgencia cuando se desbordaba, y que pasaba, justamente, en la cuneta cerca de su domicilio. El barrio no tiene saneamiento de OSE, por lo tanto son indispensables los llamados pozos negros, donde van a parar las aguas servidas. De tanto en tanto, se recurre a los servicios de las barométricas, para vaciarlos cuando no dan más de llenos.
Y Doña Matilde vivía sobre la parte de abajo de la colina, su calle de balastro o tierra no poseía cordón cuneta y, toma arriba, había moradores con el mismo sistema de saneamiento que, más o menos, cuidaban sus pozos cuando éstos desbordaban. Y, Doña Clotilde, cautamente, había hecho construir un sumidero dentro de su terreno, para que allí fuesen a parar las aguas del lavado de ropas y de la ducha, para no recargar su pozo negro y que éstas no afectaran a sus vecinos.
Pero Doña Fulgencio era la excepción, Había cosechado la ira de los demás vecinos, por dejar que sus aguas, incluso las del pozo negro, fluyeran libremente, cerro abajo, arrastrando elementos “indeseados” y de fuerte olor, con gran juntamiento de mosquitos, fuerte olor a podrido, el peligro de tifus, diarreas, etc., donde los chicos acostumbraban a jugar. Y, como siempre, nadie a controlar.
Recuerdo en España, cuando se registran casos como éste, los vecinos fabrican pasacalles o pancartas, donde se puede leer: ¡ CUIDADO !, aguas servidas, tifus, diarreas, tuberculosis, etc. Y estos procedimientos, claro, no le “caen” nada bien al gobernante de turno, que quiere, por supuesto, ser reelecto y, urgentemente, ordena solucionar el problema. Pero estamos en Uruguay, y no es lo mismo.
Volviendo al tema, resulta que Doña Fulgencio, que era de “armas tomar”, de escasa cultura y que no le hacía caso al reclamo de vecinos, ideó un plan para mortificar a Clotilde. Así fue que pasados unos días, Clotilde recibe un gran paquete, ricamente envuelto en papel de regalo, con derecho a cintita de colores y todo. La prolija tarjeta rezaba: En prueba del reatamiento de nuestra amistad, te envío este obsequio. Espero sea de tu agrado. Firmado: Fulgencia.
Sabiendo de quién provenía, con gran desconfianza Clotilde abre el paquete. Ahí nomás, se desparramó una gran cantidad de estiércol de cerdo y caballo, el “obsequio” que taimadamente mandó Doña Fulgencia. Pero la cosa no iba a quedar por eso nomás. La venganza debía ser ejemplar y de acuerdo a la educación que había recibido Clotilde. Pasó un mes. Ahora le toca a Fulgencio recibir la reciprocidad de Clotilde. También, envuelto en papel de regalo, el gran paquete con cintitas, lo que al abrirlo, para la sorpresa de Fulgencia,
Apareció un gran ramo de flores, donde habían rosas, crisantemos, claveles, hortensias, dalias, calas, etc. Y la tarjeta rezaba: Es penoso para una cristiana gozar de tu amistad. Pero, reatemosía. Estas flores son esplendorosas y poseen una belleza gracias al estiércol que comedidamente me mandaste. Cada uno regala lo que produce en abundancia. Firmado: Clotilde. (Relato adaptado de Internet)

Actitud. Aptitud. Las dos palabras poseen solo una letra de diferencia. No obstante, sus significados son muy diferentes.
Al leer el resultado de una encuesta publicada en el Periódica Plan B, no puedo más que reflexionar. El uruguayo promedio, o sea, tomando la totalidad y dividiéndola entre todos, nos da el siguiente resultado: No somos, cultos, ni democráticos, ni tolerantes.
Siempre quise tener una actitud como “escribidor” en esta publicación, en un todo teniendo en cuanta la educación y cultura recibidas, o sea, mi aptitud, en el sentido de ser siempre optimista o esperanzado en que las opiniones aquí vertidas sean del agrado y en provecho de quienes me leen.
Y, luego de observar la actuación de un hijo de artiguenses (pido permiso a Quevedo, nuestro encarado de deportes), precisamente, Castillos, hijo de Nery, quien fuera excelente futbolista en nuestro medio y en la capital, además de gran persona, cuando le ganó México a Brasil, con todas sus figuras, en la primera fecha de la Copa América en disputa. Y vaya que el gol que hizo, merece un cuadro para la pared.
Castillos, que fuera “distraidamente” olvidado como hijo de un artiguense por la llamada “prensa grande “de nuestro país, y que el propio relator de la Red Globo indica como conocedor del portuñol y fronterizo uruguayo. ¿ Les falta actitud y aptitud para estar frente a una cámara de TV, o es algo premeditado ?
Pero esta nota tenía otro destino. Actitud y aptitud. Y el caso puede servir. O, simplemente, ser olvidado, ¿ Qué más da ?
Hace más de veinte años, o menos, Nery Castillos se vino de México y por un tiempo, dirigió a San Eugenio, y en sus ratos de ocio, hacíamos un “rejuntado” de fútbol para ir a la Agraria o a la cancha de Zorrilla. Yo, tenía actitud. Pero, desgraciadamente, no aptitud..
Pero Nery, para mi sorpresa, me hacía jugara al fútbol tal como debe ser, ¿ cómo ?
Apuntando a mi actitud, o sea, a mi conciencia, por más que no fuera apto, y si estaba ocupando un puesto en el equipo, debía comportarme de la manera lo más eficiente posible, la fuerza de voluntad debía vencer a las otras deficiencias y dar de mí todo lo posible. Y claro, me hablaba con extrema rudeza, y, lo contrario, afectaría a algo que llevamos dentro como muy preciado: la dignidad. Debía poseer una mente ganadora o darle el puesto a otro. En la memoria, todas las glorias de los hombres uruguayos, cuando el oficio era el fútbol.
Luego, en la quietud del hogar, reflexionaba: Si Nery tiene un hijo varón con aptitud para el fútbol, y le enseña esa actitud frente a las adversidades, seguro que sería un crack.
Y los que asistimos al partido lo confirmamos. Un golazo y otro que erró, que sería antológico, ante el poderoso Brasil, dueño del máximo de títulos mundiales. Y, para nuestra tristeza, lo comprobamos. Nuestra Selección posee grandes aptitudes en sus individualidades. Pero cero en actitud. O en dignidad, a pesar de ser solo un partido de fútbol. De ahí, el 3 a 0 justificado, ante Perú, y, podían haber sido 7 u 8.