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DE MONTEVIDEO.COM
ESCRIBE PEDRO BORDABERRY
Entre burros y rosales
No es momento de atribuir responsabilidades o méritos y entrar en
discusiones estériles. Parecería que no nos dimos cuenta de lo grave
que puede ser la cosa. La pobreza de argumentos que hoy se manejan
es alarmante: la culpa la tiene el gobierno que aumentó el gasto,
dicen unos. Recibimos el país con déficit, contesta otro. No lo
recibieron, primero, me equivoqué pero lo van a entregar con más
déficit, después. Vamos a debatir sobre esto, pero no ahora,
terminan a coro.
Mientras tanto, el tigre acecha, el mundo gira y nosotros nada
hacemos.
Estamos sentados en la cubierta del Titanic escuchando la música que
parte de la orquesta, sin atinar siquiera a preguntar si hay
salvavidas. Creo que ya poco importa quién tiene la culpa. La hora
dice que hay que tomar varias medidas para amortiguar los efectos de
lo que se viene. Por eso, aquí van algunas sugerencias.
En primer lugar, reconocer que la crisis nos va a golpear. Las
palabras deben ser claras. En los últimos días sólo faltó alguno que
dijera que los que pensamos que la crisis nos alcanzará somos
marcianos o que se queden tranquilos los que deben dólares.
El crecimiento proyectado para el 2008 es del 6,5% y para el 2009
del 4,5%. No se puede negar lo que se estima va a suceder. Hay que
prepararse.
Se debe crear de inmediato un Comité de Crisis a nivel
gubernamental. Éste debe monitorear permanentemente la situación y
adelantarse a sus posibles consecuencias.
Se debe suspender la ampliación del gasto previsto en la última
Rendición de Cuentas.
Ser claros y decirle a la gente que se terminó el veranillo, llega
Santa Rosa. Posponer para después de la tormenta todo aquello que no
sea urgente.
Si no se hace esto, el impacto en la inflación y las expectativas
del tipo de cambio serán muy negativos.
Se debe trabajar sobre la liquidez.
El 73% de los depósitos en los bancos están a la vista. El dinero
está en los bancos pero prestado o colocado en títulos. Si ocurre
una corrida como en el 2002, hay que estar pronto para responder. El
Banco Central debe poner a disposición una línea de asistencia en
dólares, ya. Es lo que viene haciendo la Fed.
Se debe tener en cuenta que la situación es distinta de la del 2002.
En aquel entonces la crisis no estaba en el exterior. Por ende, se
podía esperar respaldo rápido e inmediato de afuera.
Hoy, los que mandaron 1500 millones o respaldaron la operativa
local, necesitan 700 mil millones o enfrentan ellos mismos crisis.
Se debe ser bien estricto con los bancos en cuanto a los recursos de
los no residentes. El dinero de los no residentes no debe destinarse
al mercado doméstico. Ya nos equivocamos dos veces en ese tema. Que
haya dos sin tres.
Cuidemos la competitividad con la región. No cometamos el error
cometido ante la última devaluación brasileña. A la larga nos
arrastra y cada día de demora, es perjudicial. El comercio en la
frontera lo va a sufrir, el turismo también.
Se debe ser valiente. No andar sacando costos políticos y juntarse
todos los partidos para respaldar las medidas preventivas que se
tomen.
La pauta salarial tiene que ser acorde a los tiempos que se vienen.
Lo que se aumente de más ahora, aumentará en el mismo porcentaje el
desempleo el año que viene.
Realizar un pacto social a la irlandesa. Atar la pauta salarial a
una rebaja del IRPF, de manera que no recaiga sobre la producción.
Para eso se debe limitar el gasto de la última rendición de cuentas.
Si no trabajamos duro en este y otro sentido, se marchitarán los
rosales y las plantas. No habrá vendimia. El jaguar dañará de nuevo
nuestra economía. Pese a que el burro, con su sabiduría natural, nos
volvió a avisar de la cercanía del peligro.
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